DELTA DEL PARANÁ
 

 

Desde que el hombre blanco colonizó las islas del entonces Partido de las Conchas, en el siglo XIX, la ancestral vida en el Delta sufrió diversos cambios. Los primeros habitantes fueron los guaraníes, quienes se las ingeniaban para vivir en paz sin modificar demasiado el ambiente, hasta que fueron desplazados por los inmigrantes europeos y criollos. Estos trajeron su bagaje cultural, incluyendo sus gustos por determinados árboles y plantas que introdujeron en el lugar. Además de desplazar a los nativos, los colonos exterminaron a los yaguaretés y al ciervo de los pantanos, y gran parte de la vegetación autóctona.

Hoy en día, al recorrer el Delta con la mirada atenta en la vegetación se descubren plantas tan exóticas como el papiro egipcio –que se reconoce por su plumerillo en la punta y un fino tallo–, el mismo que usaban los faraones para escribir en el delta del Nilo. De Nueva Zelanda se trajeron plantas como el formio; de Europa, la madreselva, de Japón la ligustrina –hoy convertida en plaga–, y de la cadena del Himalaya llegó el sauce llorón, incorporado al paisaje argentino como si fuera del lugar.

El paisaje original de las islas se modificó casi en su totalidad, especialmente en las zonas que se explotaron comercialmente. Una de estas especies invasoras es el mimbre, originario de Tailandia e introducido por Sarmiento luego de descubrirlo en los mercados de París. También hay especies misioneras como la planta de caraguatá, utilizada por los guaraníes para confeccionar su ropa. Pero quedan algunos árboles autóctonos como el laurel y la alcanforera.

El Tigre tuvo sus épocas de oro como productor de toda clase de frutas y llegó a convertir a la Argentina en el segundo exportador mundial de mimbre. Y a principios del siglo XX fue el reducto veraniego de la oligarquía porteña. Hoy, las islas tienen una población de unos 6.000 habitantes, acaso una cifra ideal para mantener al Delta como un mundo aparte cercano a la gran ciudad, con otras necesidades y otro modo de vivir.
 
El tigrense tiene una relación especial con el agua. Su existencia determina todo y es un obstáculo para muchas cosas. Es fuente de incomodidades pero también la razón esencial del encanto de las islas. El enemigo mayor para el poblador son las crecidas, las sudestadas del Río de la Plata que desbordan a su afluente, el Paraná. Las intemperancias del agua han hecho a los isleños muy unidos entre sí, aunque más no sea por imperativo de la necesidad. La lancha-basurero, por ejemplo, se contrata entre grupos de vecinos para abaratar los costos de la recolección. También se juntan entre varios para hacer las compras de manera comunitaria, aunque disponen también de un servicio de lancha-almacén que atraca con un bocinazo en los muelles donde se ha colocado un bidón vacío de agua o una bolsa de plástico. Entre las particularidades de este submundo que fluye están la lancha taxi, la ambulancia y también delivery de pizza. Hasta hace pocos años hubo un banco flotante e incluso una iglesia que se mecía sobre las aguas –donada por un empresario naviero–, que dejó de funcionar en 1952. La iglesia tenía capacidad para quince feligreses, una sacristía, comedor y cinco camarotes para el sacerdote y la tripulación. Hoy en día, su elevada cúpula de madera rematada con un Cristo en la cruz decora el destacamento de policía en la confluencia de los ríos Paraná de las Palmas y Carapachay.

Entre las historias flotantes de Tigre está la de la Escuela Nacional 12, anclada en 1912 en la boca del Sarmiento y el arroyo Abra Vieja. La escuela –hoy reconstruida en tierra firme– tenía amarraderas y salvavidas y para salir al recreo se cruzaba un puente hasta una isla.

Bastante poco ha cambiado la cotidianidad de Tigre desde sus primeros años. Y la relación amor-lucha con el agua sigue sin resolverse. Algunos puentes son levadizos para que puedan pasar las “chatas” cargadas de materiales de construcción; los perros no se ladran de una vereda a la otra sino de orilla a orilla, sin poderse encontrar. El agua es el obstáculo natural que explica la sobrevivencia de la impronta natural de Tigre, tan viva como el delta mismo, que crece 90 metros por año agregando nuevas islas que acrecientan este mundo ensimismado, un refugio salvaje al borde de la gran ciudad.

El Delta del Paraná tiene tres secciones, cada una con su propio perfil. La primera pertenece al municipio de Tigre y es la más cercana a la estación fluvial, por lo tanto la más habitada por población estable y viajeros de fin de semana. Además está ahí la mayoría de los restaurantes y alojamientos. La Primera Sección llega hasta el río Paraná de las Palmas, y a partir de allí –en la Segunda, perteneciente a San Fernando– viven los isleños en su mundo, dedicados a la producción maderera.

Por todo lo antedicho queda bien claro que el Delta es un lugar muy atractivo para un paseo diario o para pasar unas vacaciones. Se encuentra relativamente cerca de la ciudad, (a 32 km -20 millas) y cuenta con un gran número de residencias veraniegas, clubes de remo y yacht.
 
 Sus islas son explotadas para abastecer principalmente a la industria del papel, celulosa y aglomerado. Asimismo, el cultivo del mimbre, representa entre el 80 y el 90 % de lo producido en el país, con fines artesanales.

Rico en flora y fauna, este casi inexplorado paseo turístico, ha despertado el interés de inversores nacionales y extranjeros.
 
En las cercanías del Puerto de Tigre hay clubes de remo, recreos y casas de fin de semana. Un paseo recomendable es tomar una de las embarcaciones que recorren los ríos y arroyos del Delta del Paraná. Podrá ver las clásicas casonas de fines del siglo XIX, que fueran un importante centro de reunión de la aristocracia porteña de la época.
 
Punto de Partida
 
El punto de partida para la aventura es la Estación Fluvial Tigre ubicada en la Av Mitre 305 a orillas del río Tigre, totalmente remodelada recibe a miles de turistas ávidos de conocer el paraíso. También sirve de medio de comunicación y transporte a los pobladores de las islas, usando para ello las muy bien conservadas lanchas colectivo fabricadas en madera y siempre lustrosas, un clásico del Delta y su historia.
 
Cómo llegar a Tigre desde la Ciudad de Buenos Aires :
 
EN  TREN
La ciudad de Tigre cuenta con dos estaciones de ferrocarril, TIGRE y DELTA
RETIRO-TIGRE (servicio directo de la línea Mitre TBA)
Los trenes a Tigre parten desde la Estación Retiro, línea Mitre, plataformas 1 o 2. En días hábiles, la frecuencia de los servicios es cada diez minutos hasta medianoche mientras que los fines de semana los trenes circulan cada treinta minutos. El viaje de Retiro a Tigre demora alrededor de 50 minutos.
RETIRO-DELTA (conexión en Estación Mitre- de TBA- con Estación Maipú de Tren de la Costa-)
Otra alternativa es tomar en la Estación Retiro, línea Mitre, generalmente desde plataformas 3 o 4 el tren con destino a Estación Mitre donde se puede realizar una conexión con el Tren de la Costa. Una vez que arribe a dicha estación debe cruzar el puente, que se ubica sobre Avenida Maipú, y que conduce a la Estación Maipú del Tren de la Costa donde puede tomar el tren con destino a Estación Delta, en ciudad de Tigre.
El Tren de la costa cuenta con dos tipos de tickets, uno válido para la realización del trayecto Maipú-Delta y otro que posibilita al visitante descender en distintas estaciones sin abonar ningún extra (puede descender en las estaciones que desee en la misma dirección). El Tren de la Costa circula cada veinte minutos todos los días.
Recuerde observar en la Estación Retiro el panel central donde se exhibe información sobre los servicios de ferrocarril próximos a partir indicando la plataforma de salida.
No olvide conservar su ticket hasta que abandone la estación de arribo.

EN COLECTIVO
El colectivo de la línea 60 parte desde Constitución y tiene diversas paradas a lo largo de la Ciudad de Buenos Aires. Toma aproximadamente una hora y media en llegar a Tigre. El servicio más rápido tiene un cartel verde con la palabra PANAMERICANA (toma la autopista).
El recorrido de esta línea se detalla a continuación:
Calle Constitución, Salta, Humberto 1º, Luis Sáenz Peña, Av. de Mayo, Av. Rivadavia, Av. Callao, Lavalle, Ayacucho, Av. Las Heras, Plaza Italia, Av. Santa Fe y otras.
Los colectivos en Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires poseen máquinas expendedoras de boletos automáticas que sólo funcionan con monedas.

EN AUTOMOVIL
El acceso más rápido a Tigre es a través de la Autopista del Sol. El viaje toma 30 minutos aproximadamente. Arribar a Tigre es sencillo, sólo siga los carteles Acceso Norte y Ramal Tigre, por peaje $ 1,90.
 
 

Estación Fluvial Domingo F Sarmiento

Una vez llegados a la estación fluvial y elegido nuestro destino o paseo debemos encaminarnos hacia las distintas boleterías de las tres empresas de lanchas colectivas que allí funcionan.

Interisleña, Jilguero y Líneas Delta Argentino. Cada una de ellas posee distintas rutas de navegación y funcionan como un colectivo dentro de la ciudad, permitiendo el traslado de los pobladores del Delta y turistas desde/hacia la ciudad y hacia otras islas.
En algunos servicios es posible permanecer abordo , realizando el recorrido de la lancha colectiva en su totalidad y regresar a la ciudad luego de 3 horas de navegación aproximadamente. La duración de los mismos depende de la cantidad de pasajeros que asciendan y desciendan de la lancha a lo largo del trayecto.

Si desea obtener información sobre precios y horarios de salida comuníquese a los siguientes números telefónicos:

Interisleña: 4749-0900
Jilguero: 4749-0987
Líneas Delta Argentino: 4749-0537 / 4731-1236

Salidas regulares a la Isla Martín García

Transporte fluvial
Cacciola. Ofrece salidas para visitar la isla tomando una excursión de día completo con servicio de guía y almuerzo incluido. También ofrece paquetes que incluyen el alojamiento en la hostería que se encuentra allí.
Las salidas se realizan por la mañana los días martes, jueves, sábados, domingos y feriados.

4749-0931 / 0329
info@cacciolaviajes.com
Lavalle 520, Tigre

Salidas regulares a Uruguay desde la fluvial de Tigre

A Carmelo:
Cacciola. Salidas todos los días a las 8:30 y a las 16:30. Posible conexión en ómnibus a Montevideo
4749-0931 / 0329
info@cacciolaviajes.com
Lavalle 520, Tigre

A Nueva Palmira:
Líneas Delta. Salidas todos los días a las 7:45 y viernes a las 17:00. Posible conexión en ómnibus a Colonia del Sacramento.

Líneas Delta
Stand Nº 6, Estación Fluvial de Tigre
4731-1236
info@lineasdelta.com.ar

Lanchas Taxi

Este tipo de embarcaciones funciona como un taxi en la ciudad pues permite al turista dirigirse a un punto específico dentro del delta en forma directa. El costo no es por pasajero (como en el caso de las excursiones o lanchas colectivas) sino por embarcación. Estas lanchas pueden tener una capacidad de hasta 15 pasajeros aproximadamente.
También se puede consultar para la realización de circuitos sin descender de la lancha.
Para obtener mayor información comunicarse a los siguientes números telefónicos:

Lanchas Taxi: 4749-1896
Lanchas Taxi Marsili: 15-4413-4123
Julia María:15-4072-8975 / 4749-2325
Línea Azul: 15-4401-7641

       Como es de darse cuenta el Tigre es el punto de partida para recorrer el Delta del Paraná y las localidades isleñas que se levantan sobre los ríos Sarmiento, San Antonio, Luján, Paraná de las Palmas, Capitán y el Canal Vinculación, todos aptos para la navegación, deportes náuticos y acuáticos, la pesca del dorado, el pejerrey y el surubí, además de los cientos de arroyos que recorren su entorno. 

En las islas, las casas están construidas sobre pilotes, que elevan las viviendas y sobresalen entre la frondosa vegetación. Existe una gran variedad de árboles como ceibos, cañas, pinos, álamos, laurel, sauce, mimbres, eucaliptos, diversos árboles frutales, helechos y azucenas del campo, junto a magníficos camalotes que tejen enmarañadas islas flotantes como así también flores de azaleas y hortensias. Entre la fauna local existen mamíferos anfibios como el carpincho, la nutria y aves acuáticas como gallaretas o garzas blancas.




Para aquellos que deseen pasar la noche en las islas, existen varios hoteles, pubs, restaurantes y áreas de recreo que facilitan las estadías. Otra alternativa para el turista es el ecoturismo cultural, temático y de aventura, con paseos en diversas embarcaciones por ríos y arroyos de la zona hasta desembarcar en tierra y efectuar caminatas o trekking para visitar sitios históricos o tradicionales, o zonas selváticas para efectuar safaris fotográficos. Es altamente recomendable pasar el atardecer en un parador y apreciar la puesta del sol sobre las islas.





El “Río Hotel Laura”, inaugurado en 1907 y circundado por un verde parque arbolado, es el alojamiento más antiguo del Delta del Tigre; y en él se destacan su restaurante dentro de una pintoresca casona de estilo inglés, y su terraza sobre el río. Posee cómodas habitaciones, piscina, bar y bungalows.


Río Paraná de Las Palmas

Este río, ubicado a una hora y media de viaje - en lancha- desde la Estación Fluvial del Tigre, le debe su nombre a la cantidad de palmeras que se encuentran en su recorrido. Recomendamos que visiten “El Tropezón”, un recreo construido en 1928 con el estilo propio de las construcciones de esta zona isleña. El escritor argentino Leopoldo Lugones, reconocido por haber recibido el Premio Nacional de Literatura en 1926, se quitó la vida en este lugar y es recordado con un monolito de granito y un museo.


Río Sarmiento

Es uno de los ríos más recorridos por embarcaciones en el Delta, pudiendo visualizarse sobre sus márgenes atractivas viviendas y clubes deportivos, ubicados en las orillas de las islas y costas. Se recomienda visitar el “Parque Lyfe”, que posee un área especial para acampar con todas las comodidades, donde además de la vegetación se encuentran algunas playas de arena. El “Museo Sarmiento”, construido por el presidente Domingo Faustino Sarmiento en 1855 como casa de verano, conserva en su interior objetos personales y muebles utilizados por el prócer argentino.


Río Capitán

Este río nace de la confluencia del río Sarmiento y el arroyo Abra Vieja. El paisaje en esta zona es muy pintoresco, desde sus márgenes se divisan en las costas de las islas e islotes, bosques de sauces, álamos, ceibos y pastizales. Además, cuenta con amarraderos y tradicionales recreos, bares, pubs y restaurantes.

Se recomienda visitar el restaurante “Gato Blanco”, donde se puede comer comida internacional, parrilla y exquisitos postres artesanales; posee amarradero propio y una extensa capacidad para albergar un centenar de personas, en su exterior cuenta con juegos para niños y canchas de voleyball. Otro establecimiento para recorrer, con amarradero propio, es “Alpenhaus”. De estilo europeo, es el centro de celebración de la Fiesta de la Cerveza en el Delta, en el mes de octubre. Se destaca por sus variados platos de origen alemán y austriaco, posee una extensa área parquizada y alojamiento en pintorescos bungalows. Está ubicado en el arroyo Rama Negra en su confluencia con el río Capitán.

Río San Antonio

Se origina como un brazo del río Sarmiento en la zona denominada Tres Bocas, cruzando una zona residencial del Delta donde alternan restaurantes, hosterías y los clásicos recreos de esta zona.

El complejo de cabañas “I´Marangatu” es visitado por la gente joven, y posee un bar y restaurantes con una construcción de estilo mediterránea. En su costa funciona una escuela de ski acuático y se provee equipo y embarcación para la práctica de deportes. Dentro de sus instalaciones deportivas posee cancha de voleyball, football y piscina. El “Bar Flotante” es un típico snack bar que funciona en dos plataformas flotantes, y también merece ser visitado por su gastronomía y atractiva vista panorámica hacia la zona costera de la localidad de San Isidro. Se puede acceder a estos sectores mediante lanchas particulares o lanchas taxis.